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El reto de descifrar escrituras y lenguas muertas: ejemplos

La lengua muerta es, para el mundo de la lingüística, una verdadera tragedia: indica que ya no existe ninguna comunidad natural de hablantes, lo que supone una gran pérdida cultural. Además, algunas de ellas están todavía por descifrar, en parte o en su totalidad, lo que supone un auténtico reto cargado de misterio y fascinación. En otro post, ya hacíamos referencia al hito que marcó Jean-François Champollion al descifrar los jeroglíficos egipcios. Y ahora te mostramos algunos ejemplos de lenguas cuyo significado aún se nos escapa.

Lengua íbera o ibérica

Empecemos por lo cercano: por la Antigüedad en la Península Ibérica. En este punto, hay que citar la lengua íbera o ibérica, hablada antes de la romanización. Su desciframiento está en una fase intermedia. Por un lado, se puede considerar a Manuel Gómez-Moreno como ‘nuestro Champollion’, pues en la primera mitad del siglo XX descifró la escritura ibérica levantina, en el este peninsular, y estableció sus valores fonéticos. Pero la gramática y el significado de esos signos y esos sonidos sigue siendo un misterio.

Lengua tartésica

No es una sorpresa que la lengua tartésica, usada en el suroeste peninsular hasta el siglo V a.C, sea un misterio, pues su cultura y civilización lo siguen siendo. Aunque, por suerte, mucho se ha avanzado recientemente en su descubrimiento. De hecho, la escritura se ha descifrado en una importante proporción en las últimas décadas, pero sigue teniendo un carácter provisional e inacabado. Además, hay cierta escasez de ejemplos, aunque es notoria su presencia en estelas funerarias.

Jeroglífico cretense

Ya se sabe que las escrituras basadas en jeroglíficos ejercen una especial fascinación… especialmente si no se sabe qué significan. Así ocurre con el cretense, usado en la isla mediterránea de Creta más de 16 siglos antes de Cristo, en la llamada época minoica. Se cree que esta misteriosa escritura la conforman más de 3.000 signos. La mayoría de ejemplos conservados utilizan como soporte los sellos y las tablas de arcilla.

Lineal A

Esta escritura coexistió durante unos siglos con los jeroglíficos cretenses en la Creta minoica, por lo que se ha teorizado sobre la posibilidad de que sea una evolución o simplificación de aquella, pues hay signos que guardan cierto parecido. Sería algo similar a lo que en el Antiguo Egipto ocurrió con los jeroglíficos egipcios y las posteriores lenguas hierática y demótica. De hecho, sí se ha conseguido descifrar el siguiente eslabón de esta cadena lingüística cretense: el Lineal B. Por tanto, se sigue trabajando e investigando en ello, usando esta última escritura como base.

Como ves, el desciframiento de escrituras y lenguas muertas es todo un reto lleno de misterio. Y hay otras muchas que están en esta misma situación, como analizaremos quizás en otro post. En Traducciones Aida, por cierto, tenemos la capacidad de traducir lenguas muertas o en desuso, como los jeroglíficos egipcios, latín o el griego antiguo, que pueden ser interesantes desde diferentes puntos de vista (investigación, producción literaria o cinematográfica, etc.). Por tanto, si necesitas este servicio que requiere de una gran especialización, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Imagen: Pguerin (Wikimedia Commons)



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